venres, 19 de agosto de 2011

Recogimiento y profunda oración, protagonistas del Vía Crucis de la JMJ


Los pasos más representativos de la Semana Santa española pudieron ser contemplados por la multitud de peregrinos que abarrotaban el Paseo de Recoletos y las calles aledañas bajo la atenta mirada del Santo Padre. Un millón de jóvenes meditaron al paso de la Cruz en cada una de las catorce Estaciones.
La Cruz que fue portada por varios jóvenes escogidos por representar el su­fri­miento y el dolor que pa­decen tantos países a causa de la per­se­cu­ción por causa de la fe o la mar­gi­na­lidad, despertó un sentimiento de recogimiento y reflexión en un profundo silencio sólo roto por el coro que acompañaba el acto y una sobrecogedora saeta que estremeció a los peregrinos, arrancándoles una eufórica ovación.
Tras finalizar el acto, la alegría volvió a invadir el corazón de los jóvenes, los vítores pedían a Benedicto XVI un saludo o una mirada de afecto que él gustosamente repartió durante el recorrido de vuelta a la Nunciatura, llegando a pararse al encuentro con bebés a los que sus padres alzaban solicitando su bendición. Varios jóvenes han conversado con Análisis Digital acerca de esta experiencia inolvidable.
Jacqueline, 40 años, francesa: El Vía Crucis ha sido sobrecogedor y me ha hecho meditar en muchos aspectos de la vida. Es increíble el gran patrimonio artístico que tiene España, las imágenes eran preciosas y espero poderlas ver más de cerca. Especialmente me ha gustado la Verónica de Cádiz.
Miguel Ángel, 26 años, español: Es un privilegio que contar en España con unas imágenes que muestran cómo fue la vida de Jesús y que ayudan a imaginársela y a reforzar la fe. Estoy muy orgulloso.
Jhon, 19 años, neoyorquino: “Es impresionante la cantidad de detalles que tienen los pasos, su finura, los materiales que se utilizan, las joyas… Es algo único y que llama la atención”. En Estados Unidos no hay nada similar, allí las imágenes son de madera y lo único que hemos visto y que se le parezca un poco son las Vírgenes de las Iglesias de Madrid. El Vía Crucis nos ha ayudado a imaginar cómo fue la vida del Jesús.
Marie, 24 años, holandesa: Estamos un grupo representando nuestro país y mostramos muy orgullosos nuestra bandera al paso de Su Santidad. Estamos viviendo esta JMJ muy intensamente. El Vía Crucis ha sido un acto muy emotivo en el que hemos podido rezar y revivir la Pasión de Cristo, esto no se ve todos los días. Ya espero con ilusión la Misa de Cuatro Vientos.
Paulo, 28 años, brasileño: La ciudad de Madrid está preciosa, el Vía Crucis se ha celebrado en un marco para mí perfecto. Me siento un privilegiado por haber estado aquí compartiendo con tantos jóvenes esta JMJ tan especial. He estado en otras y todas son especiales pero ésta está siendo especialmente emotiva.

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